BALANCE DEL 2007
Difundido por Centro IDEAS www.ideas.org.pe
"Compartiendo Radio"
El vaso medio lleno (I)
por Carlos Basombrio
Intento un balance del 2007 que vaya más allá de lo económico. Me concentro primero en ver el vaso medio lleno; es decir, en algunos de los aspectos positivos del año que concluye. Dejo para mi columna del domingo el lado vacío.
Tenemos una estabilidad política básica. Más allá de voces aisladas y de poco impacto, la vida democrática no está en cuestión; tampoco lo está la continuidad del Gobierno, algo que puede parecer poco, pero que hace unos años era todavía una pelea cotidiana, al punto que el solo hecho de que Toledo concluyera su mandato fue un éxito importante.
Fujimori fue extraditado al Perú. Chile avaló las acusaciones de derechos humanos y corrupción. Su llegada no produjo ninguna convulsión, como deseaban sus partidarios. Tanto el Gobierno como el Poder Judicial han manejado con bastante solvencia su detención y el inicio de su juzgamiento. Por primera vez en la historia, un presidente está siendo procesado con garantías y en democracia por crímenes durante su mandato. El mensaje es de gran importancia para aspirantes a dictadores y para quienes puedan tener uñas demasiado largas.
El Poder Judicial ha tenido un año menos malo que el anterior, con mejores personas a cargo de sus órganos clave, con meritorios esfuerzos anticorrupción y con algunos atisbos de reforma. Además, muchas instituciones públicas funcionan razonablemente bien y son reconocidas. Entre ellas, el Tribunal Constitucional, la Reniec, la ONPE, el BCR, etc.
La nueva camada de presidentes regionales es, en promedio, mejor que la anterior. Hay, además, esfuerzos del Estado, de las empresas y de las ONG para fortalecer su capacidad de gestión (así como la de los municipios), lo que podría empezar a dar frutos importantes pronto.
Las peores iniciativas de Alan García no pasaron a mayores. En gran medida por una opinión pública alerta y exigente, pero también porque las instituciones funcionaron. La pena de muerte fue rechazada por el Congreso, la ley contra las ONG declarada inconstitucional, las listas de liberados enfrentadas por la Defensoría del Pueblo. (Habría que recordarles a quienes bostezan cuando se habla de algo diferente a lo bien que le va a la economía que, si se hubiera seguido gobernando 'a lo Fujimori', definitivamente no habría habido TLC; ni menos aún podrían estar negociándose otros con Canadá y con la Unión Europea).
Mirando al vecindario, la comparación ayuda.(*) No tuvimos la violencia de Colombia. No estamos al filo de la guerra civil como Bolivia. No tenemos la incertidumbre de Ecuador, y tenemos mucho más democracia que en Venezuela.
El vaso medio vacío (II)
En mi columna del viernes, "El vaso medio lleno (I)", señalé un conjunto de aspectos políticos positivos que nos dejó el 2007. Toca ahora dar cuenta del vaso medio vacío. Habría tanto por decir que me focalizo solo en tres temas:
1.- La población no aprueba al gobierno. Pocas veces un presidente la tuvo tan fácil. Aún así, todas las encuestas serias confirman que salvo en los sectores A y B de Lima, donde el resultado es mixto, la desaprobación es abrumadora. Según la nacional de la PUCP de diciembre desaprueban a García el 81% en el Sur, el 84% en el Centro, el 77% en el Oriente, el 65% en el Norte y el 56% en Lima.
Pide la PUCP comparar el segundo gobierno de García con el primero. Por un sentido elemental de justicia el 100% debiera decir que este es mejor (¡nada podría ser peor!). Sin embargo, un impactante 32% dice que son iguales y el 17% que es peor; cifra que sube hasta el 28% en el Sur y 27% en el Oriente.
La última nacional de Ipsos Apoyo incluye una pregunta cuyos resultados ratifican esta irritación casi irracional contra García: ¿quién fue el personaje público del año en términos negativos? Obviamente están en la lista los odiados Manuel Burga (14%) y Magaly Medina (8%). Lógico que esté Fujimori (15%). ¡Difícil competir contra estas joyitas! Pues el presidente les gana a todos ellos y encabeza esa tabla con el 20%.
2.- El descontento con la democracia y lo que ofrece es alarmante. De acuerdo con el Latinobarómetro 2007 la satisfacción con la democracia de los peruanos es de solo 17%; la segunda más baja del toda la región. En Uruguay es de 66% y el promedio latinoamericano es de 37%.
Cuando preguntan por temas específicos aparece con nitidez el porqué. ¿Todos tenemos iguales oportunidades de acceso a la justicia? Adivinen cuál -con 8%- es el último de la tabla de 18 países latinoamericanos encuestados. Adivinaron. ¿Está satisfecho con la educación que reciben sus hijos? A que no saben qué país quedó en el último lugar. Acertaron. ¿Está satisfecho con la salud a la que tiene acceso? Alguna sospecha de quién está en el último puesto. Exactamente, así es.
Objetivos o no. Justos o no, los niveles de insatisfacción que hay hoy entre los peruanos son una bomba de tiempo. Si es así con 'boom' económico, mejor no pensar en lo que ocurriría si este se acaba.
3.- La seguridad se ha deteriorado. El narcotráfico, apoyado por lo que queda de Sendero, ha dado en el 2007 duros y crueles golpes. Peor aún, sus tentáculos violentos comienzan a llegar cada vez más a nuestras ciudades y a imbricarse con el crimen común. (¡Mucho ojo con Trujillo! Allí está empezando algo muy grave y que puede extenderse a otras zonas).
Como casi todos sabemos, en la práctica no hemos tenido ministro del Interior en el 2007; a menos que pagar avisos publicitarios a diestra y siniestra pueda considerarse parte de la función. Y no es que uno competente pueda hacer mucho de inmediato para mejorar nuestra capacidad institucional de enfrentar los problemas de inseguridad. Pero con uno totalmente cuestionado y dedicado casi exclusivamente a tratar de mejorar su imagen, la situación se torna peor. Debe de haber media docena de dirigentes apristas deseosos de asumir el cargo. ¿Por qué no se nombra a uno de ellos? Se puede argumentar que no saben nada del tema, pero ese es también el caso del actual. Por lo menos ellos no están carbonizados y por allí la aciertan.
(*) NOTA DE MÁXIMO KINAST: La distribución de la renta, en el Perú, no es tan mala como en Chile, y hay un poco más de libertad de prensa que en el país del sur.




